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¿Qué es nuevo?

Norman Ahumada Gallardo


Miembro Basic, Chillán

Éxtasis primaveral

Escuché un ruido apenas perceptible en la terraza y salí a averiguar su origen. Eran dos caracoles que, en el calor de la tarde se juraban amor eterno. En pleno éxtasis primaveral me pareció que proferían unos susurros que sonaban algo así como "Oh, my God, oh, my God...". Rojo de vergüenza entré en la casa y pinté un letrero que reza: "Hay caracolitos pequeños en la vecindad. Para ofertas de lunas, estrellas y otras indecencias se ruega ocupar un lugar tras las rocas frente al ciruelo".

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